En Guara.bio, el verano nos trae consigo la oportunidad de recibir visitas muy especiales que nos han dejado enseñanzas y momentos inolvidables.
Cada encuentro ha sido una celebración de nuestra pasión compartida por la naturaleza y la tradición.

Uno de los momentos más destacados fue la visita de Pepe González Bonillo, Doctor en Medicina e Investigación y presidente de Sloow Food Huesca, un movimiento que aglutina productores agroalimentarios, consumidores, ganaderos, educadores …., bajo la premisa de que «todo el mundo tiene derecho a un alimento bueno, limpio y justo». Defiende las tradiciones alimentarias locales y los alimentos de temporada, autóctonos, con sabor y con historia, y el respeto por la salud de las personas y por la sostenibilidad real.




Pepe llegó acompañado de Eugenio Monesma,  director y productor de magnÃficos documentales etnográficos sobre oficios artesanos perdidos y tradiciones rurales. Aquà le veis con chaleco azul junto a Pepe.
Eugenio compartió con nosotros historias fascinantes sobre el pasado de nuestra región y nos descubrió el uso histórico de la balsa de nuestra huerta como «cocedero» de cáñamo.



Tras la cosecha de las plantas, los manojos de tallos de cáñamo, secos y limpios, se llevaban allÃ. Era necesario que la balsa tuviera agua corriente durante todo el proceso de «enriado», que durarÃa 9 dÃas. Allà se colocaban cruzados los manojos de tallos y quedaban totalmente sumergidos con ayuda de unas piedras para que el agua fluyese entre ellos.



Tras 9 dÃas, la paja y la madera se habrÃan podrido y asà se liberaba la fibra. Con los largos dÃas de invierno, cuando no hubiera actividad en el campo, llegarÃa el momento de trabajarlo, para convertirlo en sacos, mantas para las caballerÃas…,  e hilarlo fino para hacer con él camisas, toallas … y hasta lencerÃa.

Os dejo aquà el enlace al documental de Eugenio sobre el trabajo del cáñamo y os recomiendo vivamente que lo veáis. En un mundo en que tenemos cualquier cosa a golpe de click, te dará qué pensar ver cómo era la vida hace no mucho tiempo, y todo el esfuerzo que exigÃa tener una simple toalla.





También nos visitó Ismael Ferrer, un viejo conocido de Guara.bio, chef y experto en semillas autóctonas. Ismael, con su conocimiento profundo sobre la biodiversidad y la cocina local, siempre nos recuerda la importancia de preservar nuestras variedades de semillas autóctonas y ecológicas.
Aquà también veis a Miguel, amigo y vecino de Lusera, voluntario desinteresado y colaborador inestimable. La gente valiosa, como veis, es uno de los pilares fundamentales de nuestro proyecto.




No solo tuvimos visitas humanas, también nos acompañaron amigos cuadrúpedos.
Un zorro común (Vulpes vulpes) se acercó amigablemente a nosotros, un recordatorio de los efectos negativos de alimentar a la fauna salvaje. Este comportamiento, inducido por personas que no entienden el funcionamiento de la naturaleza y de los ecosistemas, pone en riesgo a los animales y la integridad del ecosistema.
Es crucial que todos respetemos la vida silvestre y permitamos a los animales mantener sus comportamientos naturales.


Las visitas de estos dÃas nos han enseñado sobre oficios olvidados y semillas autóctonas y nos han hecho reflexionar sobre nuestra relación con la fauna salvaje. Cada visitante, con sus conocimientos y experiencias ha dejado una huella en Guara.bio.
¡Gracias a todos por ser parte de esta maravillosa comunidad y por aportar vuestro granito de arena a nuestro proyecto!
